“Ésta es la primera dificultad importante que encuentras en tu vida y debes resolverla. Y la verdad es que, aunque ahora te sientas abrumado por ella, tampoco es el fin del mundo.”
VIVIR SE ESCRIBE EN PRESENTE
“Esa frase fue una casualidad, lo sé, pero de esas casualidades que parecen formar parte de una trama que no podemos seguir del todo.”
VIVIR SE ESCRIBE EN PRESENTE
“He llegado a pensar que el universo es así y que cada uno tiene que encontrar el espacio exacto que le corresponde.”
El 22 de Junio de 2008 presentó en La Feria del Libro de Turi de Italia, una de sus obras más destacadas, La Tunica Sensuale. Este libro fue publicado en español y luego traducido al italiano.
Una selección de comentarios, prólogos, entrevistas y reseñas que han merecido las obras del escritor, que se mueven entre la poética inscrita en la tradición de la literatura hispana, la prosa más comprometida con los valores humanos y el desarrollo del espíritu crítico, en busca de una literatura enriquecedora, sin olvidar la estética de la esperanza y la misericordia que el autor mantiene a lo largo de su trayectoria y que culmina en Franciscus, musical sobre San Francisco de Asís para el que -además de haber escrito el libreto- ha colaborado con la composición de dos de sus temas.
La palabra Poeta tiene más de un significado. No sólo evidencia que profetiza, que se adelanta a lo que vendrá, sino que ahonda en cada sentimiento, en el ser de las cosas a las que les otorga vida al mismo tiempo que muestra sus misterios. Cada uno de los poemas de este libro apunta al enigma del sentimiento y con sus palabras va imaginando hasta lo inimaginable que hay en el interior de una piedra cuya puerta oculta el gran misterio.
Luis Alberto de Cuenca y Prato, que fuera Secretario de Estado de Cultura de España y ex Director de la Biblioteca Nacional dijo:
“Alejandro se encuentra en el soneto muy a gusto, maneja esa composición con una sabiduría, con una donosura, con un garbo, con un sentido de lo lírico verdaderamente admirables… quisiera subrayar primero su capacidad como sonetista, es un espléndido sonetista, y luego también diría que es un virtuoso de la palabra… es una persona que hace que las palabras se estiren, se encojan, adopten formas caprichosas en ocasiones, en otras ocasiones eurítmicas, clásicas, pero siempre hace magia con las palabras… él es un auténtico taumaturgo, un mago de ese arte, de ese gran bella artem que es la poesía”.
Un leve soplo ascético, de sutil mundología, corre a través de las páginas de este nuevo libro de Alejandro Guillermo Roemmers, compuesto en su mayoría de hondos y fascinantes sonetos y poemas de forma libre, cuya riqueza de recursos líricos alcanza en muchos de ellos una notable interioridad, fundada en palabras reales como seres vivientes.
Su estilo surge de la verdad de sus sentimientos, y se va formando a través de experiencias personales para conquistar finalmente el mundo de su real expresión, rica en melodías y semitonos íntimos y claros, sin estridencias ni rebuscamientos retóricos. Poesía transparente, lúcida, de auténtico poeta, entrañable, con discretos y leves toques de aquel adolorido sentir que canta Garcilaso; poesía elegante y colmada de fascinación, con momentos de admirable elevación universal en su lenguaje de verdadero lirismo.
«Alejandro Guillermo Roemmers transita en el espacio-tiempo que él mismo asume, y lo hace sin vanas grandilocuencias ni hermetismos inútiles. Su poesía -tanto en la exigencia del soneto como en la libertad formal y conceptual -toma el problema de la esencia y la existencia planteado en el primer trabajo, y lo despliega en las perspectivas del amor, de la poesía (buscando una inasible definición), en la música (“El piano”), en los sueños, en la naturaleza y en distintos panoramas tan íntimos como compatibles.
Los recursos de sus códigos personales, en efecto, están a disposición de cualquier lector sensible para quien, sin duda, todo “afuera” converge hacia un “adentro” multidireccional: del yo al tú y visceversa, del yo y el tú al nosotros, y viceversa.
No busquemos aquí originalidades estridentes ni intentos de asombrar con hallazgos exóticos: Alejandro Guillermo Roemmers prefiere un lirismo prístino, tan claro como conmovedor. Tan de todos que nadie puede ignorarlo. Desde la palabra de un tío, y padrino emocionado (“Cosas de tío”) hasta el canto del viajero que nos habita (“Windcatcher”), hallamos aquí ecos de nuestra conciencia que quizá no hemos sabido expresar individualmente.”
“Ésta es la primera dificultad importante que encuentras en tu vida y debes resolverla. Y la verdad es que, aunque ahora te sientas abrumado por ella, tampoco es el fin del mundo.”
“Esa frase fue una casualidad, lo sé, pero de esas casualidades que parecen formar parte de una trama que no podemos seguir del todo.”
“He llegado a pensar que el universo es así y que cada uno tiene que encontrar el espacio exacto que le corresponde.”