Alejandro Roemmers recibirá el premio Relevancia Social concedido por la Universidad Miguel Hernández – ES DIARIO

El escritor, empresario y mecenas ha presentado en Madrid su novela ‘Vivir se escribe en presente’

Juan José Sánchez, José Luis Fernández, Alejandro Roemmers, Manuel Reina y Manuel de Morales.

La sala de conferencias de la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid fue escenario de la presentación de la novela del escritor, empresario y filántropo Alejandro Guillermo Roemmers Vivir se escribe en presente, que –según se confirmó en el transcurso del acto- el próximo 10 de junio recibirá el premio ‘Relevancia Social’, concedido en su día por el Consejo Social de la Universidad Miguel Hernández.

Intervinieron en la presentación José Luis Fernández Fernández, director de la Cátedra Iberdrola de Ética Económica y Empresarial de la Universidad Pontificia; Óscar de Baltodano, vicepresidente y director ejecutivo de la Fundación Internacional Ernesto Cardenal; Javier Ortega, director de Editorial Berenice; Alejandro G. Roemmers, autor del libro; y Alicia Mariño, doctora en Lengua y Literatura Francesa, profesora titular de la UNED. Como moderador actuó Manuel Francisco Reina, escritor y crítico literario, miembro de la Academia de Artes Escénicas de España.

La respuesta del público fue considerable y entre las caras conocidas de los asistentes figuraban Luis Alberto de Cuenca, poeta, filólogo y Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana; el jesuita chileno Cristóbal Fones, presidente de la Red Mundial de Oración del Papa, llegado desde el Vaticano; Eva María Carrasco, directora del Colegio Mayor argentino Nuestra Señora de Luján; P. Angel García Rodríguez, fundador de Mensajeros de la Paz, Premio Príncipe de Asturias de la Concordia y Premio internacional Ernesto Cardenal; Javier Márquez, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Pontificia de Comillas; Lucía de Orellana Pizarro Sáenz, directora de la Fundación Obra Pía de los Pizarro; Raúl Tola, director de la Cátedra Vargas Llosa; Gerardo Bongiovanni, presidente de la Fundación para la Libertad; Alejandro Sanz, crítico literario y presidente de la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre; Etxabi Descalzo, productor y director de cine; Oliva Blesa, profesora y poeta; y Manuel de Morales y de Borbón Dos Sicilias, periodista y profesor de formación en emprendimiento.

Abrió el turno de intervenciones José Luis Fernández quien afirmó que en Vivir se escribe en presente, la dimensión moral actúa como un bajo continuo que vertebra silenciosamente la unidad del relato.

“Lejos de toda formulación doctrinal, emerge en la trama de decisiones, hábitos y vínculos, dejando entrever una verdadera pedagogía del carácter y del florecimiento humano”, dijo el catedrático de Ética. “El presente aparece así como el ámbito en que la persona, mediante sus actos, se configura a sí misma como actor y autor de su propia biografía, asumiendo la responsabilidad inherente a esa libertad.

La novela sugiere que el carácter no se posee de una vez, sino que se forja en la reiteración de elecciones concretas, donde amor, amistad, filiación y vocación dan forma a la identidad”

En estos convulsos tiempos que nos toca vivir, la literatura es un asidero imprescindible”

Fernández señaló en otro momento que “La dimensión espiritual enlaza de modo natural con esa biografía en construcción y con una intuición honda del carpe diem: habitar el presente no como mera inmediatez, sino como ocasión de plenitud, sentido y crecimiento interior. Por ello, el mensaje de fondo resulta especialmente valioso en una cultura digitalizada, marcada por la aceleración y la superficialidad, que con frecuencia amenaza con desdibujar la pregunta por el bien y por el sentido último de la vida”. Y

Roemmers “nos recuerda, con delicadeza humanista, que vivir es aprender a darse forma en el tiempo, haciendo del presente el lugar privilegiado de la virtud y de la plenitud personal”.

El editor Javier Ortega afirmó: «En estos convulsos tiempos que nos toca vivir, la literatura es un asidero imprescindible (como siempre lo ha sido). En ella laten las ideas que ponen claridad entre tantas sombras, el bálsamo que nos alivia de tanta incertidumbre y desesperanza. Alejandro G. Roemmers, con independencia de su ingente labor filantrópica, es un grandísimo escritor, un escritor de raza, cuya obra, tanto la poética como la narrativa, revela una voz propia. Una impronta humanista que subyace para bien en cada uno de sus textos y que nos ayuda a entender mejor lo que somos… y lo que podríamos ser si nos lo propusiéramos».

Por su parte, el vicepresidente de la Fundación Internacional Ernesto Cardenal, Óscar de Baltodano, centró su intervención en la dimensión más íntima y esencial de la obra de Alejandro G. Roemmers, subrayando el profundo aliento poético que atraviesa toda su producción literaria. Recordó que en el autor argentino resulta imposible separar al novelista del poeta, pues —según afirmó— la verdadera esencia de su obra y de su legado radica precisamente en esa profundidad poética que ilumina cada una de sus páginas.

«La vida comienza cuando te atreves a mirar más allá de tus heridas»

A juicio de Baltodano, el libro se presenta ante el lector como un espejo en el que cada conciencia puede reconocerse. Cada lector —explicó— se aproxima a la obra desde su propia realidad interior y descubre en ella aquello que le interpela, aquello que la palabra literaria le devuelve como reflejo de su propia búsqueda. El también empresario, filántropo, poeta, escritor y diseñador definió la obra de Roemmers como una noble invitación a la autenticidad. En ella —señaló— late una llamada a vivir con valentía la única vida que nos ha sido concedida, a escribirla en presente con plena conciencia de su singularidad. Cerró su intervención Óscar de Baltodano evocando el espíritu que recorre tanto la obra como la vida del autor de la novela: “la convicción de que sería una verdadera locura no ser aquello que uno está llamado a ser con la mayor plenitud posible. En esa fidelidad a la propia esencia —concluyó— reside la más alta forma de libertad humana”.

Manuel Reina dijo en su turno que Alejandro G. Romemers es, por encima de todo, un autor transversal y tal vez con esta novela, que hilvana una trama inquietante, con la experiencia más ética y filosófica de la vida, lo demuestra más que nunca. “Vivir se escribe en presente – una obra que se publica por primera vez en España por el sello Berenice- puede que sea su novela más personal donde explora los vínculos de la identidad en sus páginas”. Añadió Reina que la novela del autor argentino indaga en la fragilidad humana tras un giro inesperado en el destino de un periodista bonaerense. El relato sigue a Fernando Módena, un periodista que, tras sobrevivir a un asalto armado en Buenos Aires, viaja a la Patagonia para entrevistar al enigmático millonario Ron Davies, desencadenando un proceso de introspección personal. Y subrayó una de las frases de sus páginas («La vida comienza cuando te atreves a mirar más allá de tus heridas») para concluir que “Tal vez esta sea la médula de toda esta obra, en la que la necesidad de volver a humanizar al ser humano, mecanizado y maleado por la realidad urbanita y tecnológica, lo ha desposeído de su verdadera esencia”.

El amor es la energía más pura y transformadora del universo. En su entorno, todos los milagros son posibles y frecuentes

Alejandro Guillermo Roemmers agradeció su presencia a los asistentes –algunos de ellos llegados de fuera de España- y recordó que su vocación literaria surgió ya desde sus años infantiles en Argentina pero no había podido desarrollarla hasta que cumplió el objetivo de conseguir que la empresa familiar estuviera consolidada y le permitiera ocuparse de su auténtica pasión en la vida. Desgranó las claves de la novela y puso de manifiesto su visión de la sociedad en pro de la concordia el entendimiento y la paz, abogando por la ética en todas las facetas humanas.

Finalmente, la profesora Alicia Mariño analizó el contenido de la novela que se presentaba y sus personajes, calificó a Roemmers como un “verdadero artista” en el más amplio sentido de la palabra y terminó leyendo una frase de Alejandro que figura al final del libro: “El Amor es la energía más pura y transformadora del universo. En su entorno, todos los milagros son posibles y frecuentes. Más allá del amor solo hay oscuridad y silencio”. 

 

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Alejandro Roemmers recibirá el premio Relevancia Social concedido por la Universidad Miguel Hernández – ES DIARIO

El escritor, empresario y mecenas ha presentado en Madrid su novela ‘Vivir se escribe en presente’

Juan José Sánchez, José Luis Fernández, Alejandro Roemmers, Manuel Reina y Manuel de Morales.

La sala de conferencias de la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid fue escenario de la presentación de la novela del escritor, empresario y filántropo Alejandro Guillermo Roemmers Vivir se escribe en presente, que –según se confirmó en el transcurso del acto- el próximo 10 de junio recibirá el premio ‘Relevancia Social’, concedido en su día por el Consejo Social de la Universidad Miguel Hernández.

Intervinieron en la presentación José Luis Fernández Fernández, director de la Cátedra Iberdrola de Ética Económica y Empresarial de la Universidad Pontificia; Óscar de Baltodano, vicepresidente y director ejecutivo de la Fundación Internacional Ernesto Cardenal; Javier Ortega, director de Editorial Berenice; Alejandro G. Roemmers, autor del libro; y Alicia Mariño, doctora en Lengua y Literatura Francesa, profesora titular de la UNED. Como moderador actuó Manuel Francisco Reina, escritor y crítico literario, miembro de la Academia de Artes Escénicas de España.

La respuesta del público fue considerable y entre las caras conocidas de los asistentes figuraban Luis Alberto de Cuenca, poeta, filólogo y Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana; el jesuita chileno Cristóbal Fones, presidente de la Red Mundial de Oración del Papa, llegado desde el Vaticano; Eva María Carrasco, directora del Colegio Mayor argentino Nuestra Señora de Luján; P. Angel García Rodríguez, fundador de Mensajeros de la Paz, Premio Príncipe de Asturias de la Concordia y Premio internacional Ernesto Cardenal; Javier Márquez, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Pontificia de Comillas; Lucía de Orellana Pizarro Sáenz, directora de la Fundación Obra Pía de los Pizarro; Raúl Tola, director de la Cátedra Vargas Llosa; Gerardo Bongiovanni, presidente de la Fundación para la Libertad; Alejandro Sanz, crítico literario y presidente de la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre; Etxabi Descalzo, productor y director de cine; Oliva Blesa, profesora y poeta; y Manuel de Morales y de Borbón Dos Sicilias, periodista y profesor de formación en emprendimiento.

Abrió el turno de intervenciones José Luis Fernández quien afirmó que en Vivir se escribe en presente, la dimensión moral actúa como un bajo continuo que vertebra silenciosamente la unidad del relato.

“Lejos de toda formulación doctrinal, emerge en la trama de decisiones, hábitos y vínculos, dejando entrever una verdadera pedagogía del carácter y del florecimiento humano”, dijo el catedrático de Ética. “El presente aparece así como el ámbito en que la persona, mediante sus actos, se configura a sí misma como actor y autor de su propia biografía, asumiendo la responsabilidad inherente a esa libertad.

La novela sugiere que el carácter no se posee de una vez, sino que se forja en la reiteración de elecciones concretas, donde amor, amistad, filiación y vocación dan forma a la identidad”

En estos convulsos tiempos que nos toca vivir, la literatura es un asidero imprescindible”

Fernández señaló en otro momento que “La dimensión espiritual enlaza de modo natural con esa biografía en construcción y con una intuición honda del carpe diem: habitar el presente no como mera inmediatez, sino como ocasión de plenitud, sentido y crecimiento interior. Por ello, el mensaje de fondo resulta especialmente valioso en una cultura digitalizada, marcada por la aceleración y la superficialidad, que con frecuencia amenaza con desdibujar la pregunta por el bien y por el sentido último de la vida”. Y

Roemmers “nos recuerda, con delicadeza humanista, que vivir es aprender a darse forma en el tiempo, haciendo del presente el lugar privilegiado de la virtud y de la plenitud personal”.

El editor Javier Ortega afirmó: «En estos convulsos tiempos que nos toca vivir, la literatura es un asidero imprescindible (como siempre lo ha sido). En ella laten las ideas que ponen claridad entre tantas sombras, el bálsamo que nos alivia de tanta incertidumbre y desesperanza. Alejandro G. Roemmers, con independencia de su ingente labor filantrópica, es un grandísimo escritor, un escritor de raza, cuya obra, tanto la poética como la narrativa, revela una voz propia. Una impronta humanista que subyace para bien en cada uno de sus textos y que nos ayuda a entender mejor lo que somos… y lo que podríamos ser si nos lo propusiéramos».

Por su parte, el vicepresidente de la Fundación Internacional Ernesto Cardenal, Óscar de Baltodano, centró su intervención en la dimensión más íntima y esencial de la obra de Alejandro G. Roemmers, subrayando el profundo aliento poético que atraviesa toda su producción literaria. Recordó que en el autor argentino resulta imposible separar al novelista del poeta, pues —según afirmó— la verdadera esencia de su obra y de su legado radica precisamente en esa profundidad poética que ilumina cada una de sus páginas.

«La vida comienza cuando te atreves a mirar más allá de tus heridas»

A juicio de Baltodano, el libro se presenta ante el lector como un espejo en el que cada conciencia puede reconocerse. Cada lector —explicó— se aproxima a la obra desde su propia realidad interior y descubre en ella aquello que le interpela, aquello que la palabra literaria le devuelve como reflejo de su propia búsqueda. El también empresario, filántropo, poeta, escritor y diseñador definió la obra de Roemmers como una noble invitación a la autenticidad. En ella —señaló— late una llamada a vivir con valentía la única vida que nos ha sido concedida, a escribirla en presente con plena conciencia de su singularidad. Cerró su intervención Óscar de Baltodano evocando el espíritu que recorre tanto la obra como la vida del autor de la novela: “la convicción de que sería una verdadera locura no ser aquello que uno está llamado a ser con la mayor plenitud posible. En esa fidelidad a la propia esencia —concluyó— reside la más alta forma de libertad humana”.

Manuel Reina dijo en su turno que Alejandro G. Romemers es, por encima de todo, un autor transversal y tal vez con esta novela, que hilvana una trama inquietante, con la experiencia más ética y filosófica de la vida, lo demuestra más que nunca. “Vivir se escribe en presente – una obra que se publica por primera vez en España por el sello Berenice- puede que sea su novela más personal donde explora los vínculos de la identidad en sus páginas”. Añadió Reina que la novela del autor argentino indaga en la fragilidad humana tras un giro inesperado en el destino de un periodista bonaerense. El relato sigue a Fernando Módena, un periodista que, tras sobrevivir a un asalto armado en Buenos Aires, viaja a la Patagonia para entrevistar al enigmático millonario Ron Davies, desencadenando un proceso de introspección personal. Y subrayó una de las frases de sus páginas («La vida comienza cuando te atreves a mirar más allá de tus heridas») para concluir que “Tal vez esta sea la médula de toda esta obra, en la que la necesidad de volver a humanizar al ser humano, mecanizado y maleado por la realidad urbanita y tecnológica, lo ha desposeído de su verdadera esencia”.

El amor es la energía más pura y transformadora del universo. En su entorno, todos los milagros son posibles y frecuentes

Alejandro Guillermo Roemmers agradeció su presencia a los asistentes –algunos de ellos llegados de fuera de España- y recordó que su vocación literaria surgió ya desde sus años infantiles en Argentina pero no había podido desarrollarla hasta que cumplió el objetivo de conseguir que la empresa familiar estuviera consolidada y le permitiera ocuparse de su auténtica pasión en la vida. Desgranó las claves de la novela y puso de manifiesto su visión de la sociedad en pro de la concordia el entendimiento y la paz, abogando por la ética en todas las facetas humanas.

Finalmente, la profesora Alicia Mariño analizó el contenido de la novela que se presentaba y sus personajes, calificó a Roemmers como un “verdadero artista” en el más amplio sentido de la palabra y terminó leyendo una frase de Alejandro que figura al final del libro: “El Amor es la energía más pura y transformadora del universo. En su entorno, todos los milagros son posibles y frecuentes. Más allá del amor solo hay oscuridad y silencio”. 

 

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