El Coitagra reconoce la labor a favor de la infancia del poeta y empresario argentino en un acto que se celebra en la EPSO
«El dinero es energía, lo que importa es lo que haces con él» es uno de los lemas de Alejandro Guillermo Roemmers, escritor, poeta, filántropo y empresario argentino, que recibirá un reconocimiento por sus acciones a favor de la infancia este miércoles en la Escuela Politécnica Superior de Orihuela (EPSO), en el campus de Desamparados de la Universidad Miguel Hernández (UMH), a las 12 horas, en un acto organizado por el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas y Graduados en Ingeniería Agrícola de Alicante (Coitagra) y la propia EPSO.
Al homenajeado le llena la literatura y el mecenazgo, tal y como afirma el académico de la Real Academia de Cultura Valenciana, Juan José Sánchez Balaguer, que intervendrá en el evento para dar a conocer la figura de quien está hecho de «una pasta especial», porque «es menester ser buena persona para llegar a escribir en uno de los poemas que el propósito de su vida es «hacer el bien aunque me hagan daño», añade.
O esto otro: «Es tarde hermano y se nos va la vida/ por un revés y aquel orgullo vano./ Olvida, ven y démonos la mano./ Que se abrace tu herida con mi herida». Para Sánchez Balaguer, Roemmers puede considerarse un filántropo en toda la extensión de la palabra, por su «ayuda desinteresada a los demás».
Como ejemplo, el académico aporta «el índice del mecenazgo que viene realizando», un largo listado que va desde Médicos sin Fronteras a la Cátedra Iberoamericana de Industrias Culturales y Creativas (UMH), deteniéndose en Mozambique, donde colaboró con becas de estudio y alimentación para niños y el proyecto «Agua para todos» para dotar a una pequeña localidad de una planta potabilizadora, dos molinos y equipamiento para una granja, como parte de la labor que desarrollan los franciscanos de la Custodia Santa Clara de Asís en un campo de 200 hectáreas para el cultivo y la cría de animales en esa población del centro del país africano.
Allá por 2021 Sánchez Balaguer coincidió en Roma con el escritor en un acto, siendo entonces cuando surgió la idea de hacer algo desde Orihuela por esa noble causa. De ahí la conexión con Miguel Agulló, oriolano y presidente del Coitagra, que por entonces estaba organizando la puesta en marcha de la Fundación Agricolae Mundi. El proyecto de Mozambique sería el primero en el que se implicarían.
Además de Sánchez Balaguer y Agulló, intervendrán el director de la EPSO, Juan Martínez Tomé; la directora del MUDIC Jesús Carnicer (Museo Didáctico Interactivo de Ciencias de la Vega Baja), Mari Carmen Perea Marcos, y la directora de la Cátedra Arzobispo Loazes de la Universidad de Alicante, Maribel Peñalver.
Por Loreto Mármol






